MUCHA GENTE QUIERE TENER ÉXITO EN LA VIDA, PERO
ES MÁS FÁCIL DECIRLO QUE HACERLO. HAY TANTAS DISTRACCIONES, QUE PUEDE SER UN GRAN
RETO DISCIPLINARSE UNO MISMO Y LOGRAR UN
OBJETIVO QUE VALGA LA PENA. SI SE MANTIENE EN MENTE LOS SIGUIENTES CONSEJOS, SE PUEDE AUMENTAR EXPONENCIALMENTE LAS PROBABILIDADES DE TENER ÉXITO EN CUALQUIER
COSA QUE SE ELIJA SEGUIR.
1
Imagínate teniendo éxito. Einstein dijo que la
imaginación es más importante que el conocimiento.
Cuanto más vívida y precisa sea tu imaginación, más fácil te será el
camino al éxito que deseas. Así como los ingenieros primero imaginan un puente
y luego lo construyen, tú puedes ser el ingeniero de tu éxito.
·
Dedica unos minutos cada día para imaginarte triunfando. Visualízate a
ti mismo en una película en la que triunfas. ¿Qué haces en la película? ¿Cómo
te sientes al triunfar? Saborea el sentimiento del éxito, y usa esa motivación
para alimentar el fuego.
·
Cultiva una motivación saludable cuando imagines el éxito. Las personas
triunfadoras creen en sí mismas y en su misión. Al mismo tiempo, no querrás
aislarte de los demás siendo extremadamente narcisista. Comprende que los demás
desean tener éxito al igual que tú; tu objetivo no debera ser pisotear a otros
para lograr lo que quieres.
2
Encuentra el propósito o meta de tu vida. Identifica
qué cosas te gusta hacer, lo que te produce satisfacción. Una vez que las
identifiques, usa esa información para descubrir el propósito de tu vida o tu
objetivo a largo plazo.
·
Encontrar algo que te guste hacer te dará motivación en tu camino.
Imagina que te obligaran a correr un triatlón cuando tu pasión es el ajedrez.
Bastante difícil ¿verdad? Ahora imagina que te dan la oportunidad de participar
en un torneo de ajedrez. Será muchísimo más fácil ser persistente y tenaz para
lograr el éxito si “disfrutas” el recorrido.
·
¿Cómo descifrarás cuál es tu propósito o meta en la vida? Es diferente
para cada persona, y para algunos es extremadamente difícil encontrarlo, pero
hay algunas formas de hacerlo:
·
Habla con un entrenador motivacional o visita a un buen psicólogo.
·
Prueba con diferentes carreras, teniendo en mente que incluso un trabajo
que no te entusiasme puede ayudarte a aprender algo sobre ti mismo.
·
Prueba a dedicarte a algo que ames. Sea que se trate de elaborar cerveza
o de aconsejar en arte, será más fácil que triunfes haciendo algo que sabes que
te entusiasma.
3
Define lo que significa el éxito para ti. No puedes
tener éxito si no sabes qué es el éxito. Cada persona ve el triunfo en la vida
de una manera diferente, y usar los estándares de otra persona sería como comer
lo que otro pidió en el restaurante y esperar que te guste. Establece metas
claras y sé realista.
·
¿Cómo sabrás cuándo alcanzaste tus metas? Tus estándares han de ser
cuantificables, o pasarás tu vida persiguiendo una meta imprecisa y borrosa.
·
Por ejemplo, digamos que quieres ser bueno en tu trabajo. Consigues que
te promocionen, consigues un aumento, pero todavía no sientes que has alcanzado
tu meta, porque siempre se puede mejorar más, ¿verdad? Siempre puedes alcanzar
un puesto superior o ganar más dinero. Cualquier cosa que logres, nunca será
suficiente.
·
En lugar de eso, crea puntos de referencia: "Mi meta es incrementar
mi productividad un 30% y no llegar tarde al trabajo más de cinco veces al
año." Estas son metas cuantificables que, cuando las consigas, te darán un
sentimiento de satisfacción y logro, haciéndote sentir exitoso y seguro.
4
Rebaja tu confianza selectivamente. Sí, has leído bien: rebaja
tu confianza.
Es una verdad muy ovia decir que en los negocios se debe tener una alta autoestima para conseguir que
se hagan las cosas.
Pero hay quien opina, y con buena razón, que rebajar un poco la
autoestima en realidad hace que la gente sea más exitosa, por las siguientes
razones:
·
Rebajar la autoconfianza hace que prestes más atención a las críticas
constructivas y hace que seas más autocrítico. Si estás convencido de que
tienes un don divino para la ingeniería, probablemente no prestarás mucha
atención a los consejos. Tampoco serás capaz de criticarte a ti mismo de forma
efectiva. Sin embargo, eso es exactamente lo que hace la gente exitosa.
·
Rebajar tus niveles de autoestima hará que trabajes más duro y te
prepares mejor. Si no estás convencido de que vas a clavar tu presentación del
lunes, estarás mucho más dispuesto a practicarla de nuevo y repasar tus
números. Este es un hábito estupendo.
·
Rebajar tu autoconfianza te hará menos narcisista. Las personas menos
narcisistas son más respetadas por sus compañeros de trabajo, y tener
compañeros más felices significa mejor trabajo en equipo. No es ningún secreto
que esto te hará más exitoso.
5
Fija en una línea de tiempo cuándo deseas lograr tus metas. Si no sabes
para cuándo esperas conseguir tus objetivos, es difícil saber si has fracasado
o no. Date un plazo fijo que sea difícil pero alcanzable. Ganar el Tour de
Francia en dos años partiendo de cero es ser no realista, pero hacer una actuación cómica
ante un público de 20 personas y que te paguen por ello, probablemente se pueda
lograr en ese plazo.
6
Identifica las cosas/habilidades/materiales necesarios para lograr tus
objetivos. Si quieres ser un discursante famoso, por ejemplo, necesitas un
vocabulario extenso, conocimiento de los temas, poder escribir un buen
bosquejo, voz clara, y otras habilidades de oratoria. Debes identificar tus
objetivos a corto plazo para lograr tus metas a largo plazo.
7
Siente curiosidad por la vida. La mayoría de la gente exitosa
tiene una curiosidad insaciable.
Si no entienden cómo funciona algo o no saben la respuesta a una pregunta,
investigan. A menudo, esto les lleva a una búsqueda de descubrimiento personal,
en la que el viaje es tan importante como el destino.
8
Identifica qué destrezas debes agudizar y las habilidades que debes
subcontratar. La subcontratación consiste en manejar bien el tiempo. Puede que
pienses que eres Superman o Superwoman, pero tus poderes tienen límites. Hacer
que otros se ocupen de ciertas tareas menos importantes, te dará más tiempo
para concentrarte en las cosas absolutamente esenciales de tu oficio.
·
Usando el último ejemplo como plantilla; para convertirte en un orador
extraordinario, deberás mejorar tu voz y tus habilidades de oratoria, ya que
son destrezas imprescindibles para un discursante. Pero si no eres bueno
escribiendo un discurso o no tienes un gran conocimiento de algún tema, puedes
subcontratar a un experto. Eso se llama trabajar con cabeza. Muchos grandes
líderes no escriben sus propios discursos, solo se concentran en presentarlos
bien.